Noticias
Atrás

Pedro Ñahui: "'Café Ayacuchano' es ahora conocida gracias al esfuerzo de familias emprendedoras"

miércoles 22 de agosto de 2018

Pedro Ñahui: "'Café Ayacuchano' es ahora conocida gracias al esfuerzo de familias emprendedoras"

Agricultor emprendedor cuenta que su marca es una de las más representativas de cafés de calidad en el VRAEM

Los padres de Pedro Ñahui fueron cafetaleros, de ellos aprendió a cultivar los granos que hoy en día se convirtieron en uno de los mejores del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM). Así lo afirma Pedro, natural del distrito Tambo, ubicado en la provincia de La Mar.

Este hombre emprendedor cuenta que la necesidad lo llevó a sembrar hoja de coca, actividad ilícita que le generó problemas. Pero en el 2011 Pedrito, como lo llaman de cariño, decidió unirse a otras 30 familias del VRAEM para trabajar con un café de calidad que posea una marca colectiva.

Sus sueños, esfuerzos y ganas de crecer en un ambiente lícito, llevó a que familias enteras crearan "Café Ayacuchano", una marca que hoy en día ha logrado posicionarse a nivel regional y que es capaz de participar en importantes ferias de la capital.

Pedrito y las familias asociadas iniciaron su labor tostando 50 kilos de café, los cuales tenían que llevar de tienda en tienda para venderlos. "No fue fácil al inicio", agrega. No obstante, ahora cuentan con varios puntos de venta en los distritos del VRAEM y zonas estratégicas de la provincia de Huamanga. "Nuestra próxima meta es exportar a gran escala", comenta.

Pedro Ñahui Atao, quien es presidente de la Asociación de Productores de Café del VRAEM en Ayacucho, cuenta orgulloso que la demanda de su producto fue tal que ahora tuestan mil kilos de café al mes. "Nuestra planta de procesamiento ya tiene dos tostadoras, trilladora, clasificadora y un molino. Para esta campaña 2018 contamos con 15 lotes de café que asegura el abastecimiento de café", relató Ñahui.

Ñahui Atao cuenta que tenía sus chacras en un lugar muy lejano llamado Pitirinkini, donde sólo se dedicaba a cultivar el café y venderlo a granel o pergamino. "Fui invitado a participar de una pasantía de experiencias exitosas en la selva central, donde aprendí a procesar mi producto y comercializarlo al mercado local y nacional", recuerda el emprendedor. 

Pero en el transcurso de emprender se presentaron otras dificultades que limitaban el traslado del productos "En la comunidad de Nueva Unión, distrito de Ayna San Francisco muchas familias tenemos parcelas de café, que durante mucho tiempo fue difícil de sacar porque la carretera era mala, no ingresaba carro; teníamos que caminar de dos a tres hora para sacar nuestros productos, pero ahora gracias a la municipalidad de Ayna, que en convenio con la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) eso ha cambiado, han mejorado nuestra carretera para trasladarnos en menor tiempo".

"Mi esposa y yo estamos convencidos de que mis dos hijos serán profesionales y que emprenderán para el bienestar de su propia familia y su comunidad. Este camino de transformación debe continuar", finalizó.